Plegaria
Oh, mi querida Luna,
mi única compañía,
no me visites esta noche,
no traigas hoy tu luz fría.
Que tu ausencia sea un consuelo
y le dé un descanso a mis penas.
Que las sombras de mi cuarto,
sean lo único que vea.
Que esta eterna noche,
donde el sueño no ha venido,
y el dolor ha vencido,
sea pronto un recuerdo.
Desde este rincón oscuro y vacío,
disfrazo mis pensamientos de palabras.
GK











Escribe un comentario